Crece la preocupación por El Niño y en los municipios están en alerta para prevenir inundaciones
Se acerca el fenómeno climático a la provincia de Buenos Aires. En varios territorios ya alertaron a la población por posibles complicaciones y desde el gobierno bonaerense también emitieron alertas.
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Las proyecciones climáticas para los próximos meses encendieron las alarmas en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. Los modelos meteorológicos y el Servicio Meteorológico Nacional anticipan una alta probabilidad de que se consolide un fenómeno de El Niño de intensidad entre moderada y fuerte, con un escenario que algunos especialistas ya describen como un "Súper Niño", debido a la magnitud de las anomalías registradas en el océano Pacífico.
El fenómeno consiste en un calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial que modifica los patrones climáticos en gran parte del planeta. En la región pampeana suele traducirse en precipitaciones superiores a los valores habituales, tormentas más frecuentes y temperaturas más elevadas durante la primavera y el verano.
Las previsiones para el ciclo 2026-2027 generan especial inquietud porque algunos modelos lo ubican entre los eventos más intensos de las últimas décadas. Incluso, especialistas sostienen que podría superar en magnitud a los episodios registrados en 1997 y 2015, acercándose a un antecedente histórico ocurrido entre 1877 y 1878, cuando las anomalías térmicas del Pacífico alcanzaron niveles excepcionales.
La Provincia prepara medidas preventivas
Ante este panorama, el Gobierno bonaerense comenzó a coordinar acciones para disminuir el impacto que podrían provocar las lluvias extraordinarias. El ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, explicó que existe una probabilidad cercana al 90% de atravesar una fase cálida con intensidad moderada o fuerte, lo que implicaría un semestre con precipitaciones por encima del promedio histórico.
El funcionario indicó que las tareas se desarrollan junto al Ministerio de Infraestructura, los municipios y las entidades agropecuarias, con el objetivo de identificar las zonas más vulnerables y planificar respuestas anticipadas frente a posibles emergencias.
Además, remarcó que la información aportada por cada distrito resulta fundamental para detectar problemas específicos y reducir los efectos negativos que podría ocasionar el exceso de agua.
Municipios que ya activaron protocolos
La preocupación también se trasladó a los gobiernos locales. En Olavarría, el intendente Maximiliano Wesner encabezó una reunión junto a distintas áreas del Ejecutivo para analizar un informe técnico elaborado por Defensa Civil sobre la evolución del fenómeno y sus posibles consecuencias en territorio bonaerense.
El encuentro sirvió para unificar criterios entre las distintas dependencias municipales antes de avanzar con el Comité Operativo de Emergencia, que será el encargado de coordinar la respuesta frente a eventuales contingencias climáticas.
En el norte bonaerense, el panorama también genera preocupación. Desde Zárate comenzaron a diseñar un esquema preventivo junto a fuerzas de seguridad y organismos de asistencia ante la posibilidad de una crecida extraordinaria del río Paraná.
Según advirtió el intendente Lisandro Matzkin, si las previsiones terminan confirmándose durante las próximas semanas, podrían adoptarse medidas excepcionales para proteger a la población, incluyendo eventuales evacuaciones en las zonas de mayor riesgo.
Tigre, uno de los distritos más expuestos
Uno de los municipios que sigue con mayor atención la evolución del fenómeno es Tigre. Su ubicación en el Delta lo convierte en un distrito especialmente vulnerable cuando coinciden lluvias intensas, crecidas del río Paraná y sudestadas.
Desde el municipio explican que cuando se registran fuertes precipitaciones en el norte argentino y en Brasil aumenta el caudal del Paraná, que luego desciende hacia el Delta elevando el nivel de cursos de agua como el río Luján y también de las napas. A ese escenario se suman las lluvias que escurren desde municipios vecinos y, cuando sopla una sudestada, el agua del Río de la Plata dificulta el drenaje natural, generando un efecto de "tapón" que favorece las inundaciones.
El intendente Julio Zamora aseguró que el municipio viene desarrollando un plan de contingencia para minimizar el impacto de un eventual episodio extremo.
"Venimos trabajando en lo que significa la contingencia de este posible efecto climático. Estamos realizando la limpieza de arroyos y desagües, reforzando el mantenimiento de las estaciones de bombeo, actualizando los protocolos de emergencia y coordinando el trabajo de todas las áreas municipales para que no nos agarre desprevenidos", explicó.
No obstante, el jefe comunal también planteó la necesidad de avanzar con nuevas obras hidráulicas y advirtió que un evento climático extraordinario podría superar la capacidad de la infraestructura existente.
Riesgo para zonas rurales y urbanas
Otro de los puntos que concentra la atención es la Cuenca del Salado. Informes técnicos advierten que amplios sectores presentan suelos con elevados niveles de humedad luego de las precipitaciones acumuladas durante los últimos meses.
En distritos como 25 de Mayo, esa condición incrementa el riesgo de anegamientos, ya que nuevas tormentas intensas podrían provocar rápidamente acumulaciones de agua, complicando tanto la actividad agropecuaria como la infraestructura vial y urbana.
Con la llegada de agosto y el avance hacia la primavera, los organismos oficiales seguirán monitoreando la evolución del Pacífico y actualizando los pronósticos. Mientras tanto, tanto la Provincia como numerosos municipios reforzan las tareas de prevención con el objetivo de reducir el impacto que podría generar uno de los fenómenos climáticos más importantes de los últimos años.