Freno a las compras de dólares del BCRA: el crédito caro frena la economía bonaerense
El Banco Provincia advirtió que la fuerte desaceleración en la compra de dólares del BCRA y la suba de las tasas reales encarecen el crédito productivo. Sin recuperación del consumo ni los salarios, este freno a la liquidez amenaza con paralizar la reactivación económica en el territorio bonaerense.
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La política monetaria nacional acaba de encender las alarmas en el corazón productivo de la provincia de Buenos Aires. Según el más reciente informe técnico de "Semana Económica", elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia (N° 945), el Banco Central de la República Argentina (BCRA) desaceleró abruptamente la acumulación de reservas internacionales, pasando de comprar más de USD 100 millones diarios en julio a tan solo USD 25 millones diarios en la primera mitad de agosto.
Esta drástica reducción ,que ubica el ritmo de compras en mínimos del año, busca evitar presiones sobre el tipo de cambio e incidir en la baja de la inflación en el corto plazo. Sin embargo, la entidad monetaria bonaerense advierte sobre los severos efectos colaterales que esta estrategia genera sobre la liquidez del sistema financiero y el financiamiento de las pymes y familias de la región.
Menos pesos en la calle y tasas reales en terreno positivo
El informe explica que la compra de divisas al sector privado no solo constituía la principal vía de capitalización del BCRA, sino también el motor primario para la emisión de pesos. Al apagar este motor, la oferta monetaria se comprime: entre enero y julio de 2026, la base monetaria en términos reales cayó un 5%.
Al reducirse la masa de saldos prestables en los bancos, el costo del dinero volvió a encarecerse:
Las tasas de interés reales (descontada la inflación) experimentaron un salto radical, pasando de -1% mensual en marzo a posicionarse en terreno positivo, alrededor de +0,5% en el bimestre julio-agosto.
Aunque los préstamos a empresas muestran una leve mejora del 4% real respecto a marzo, se mantienen un 2% por debajo del cierre de 2025 y un 3% interanual abajo.
Desde el Banco Provincia señalan un dato crítico para la trama industrial y comercial bonaerense: el reciente aumento en la toma de crédito por parte de las firmas no reflejaría una expansión de proyectos ni un aumento de la demanda, sino problemas agudos de liquidez que enfrentan las empresas para cubrir sus costos operativos diarios.
El impacto directo en el entramado bonaerense
La provincia de Buenos Aires concentra el mayor parque industrial y entramado comercial del país, por lo que el encarecimiento de los adelantos en cuenta corriente y las líneas de trabajo representa un obstáculo directo para la actividad.
En un escenario donde:
1. Los salarios y el empleo privado no muestran señales de recuperación.
2. El consumo masivo y las ventas al mercado interno continúan estancados.
3. El gasto público nacional se mantiene bajo un estricto recorte.
De esta manera, el encarecimiento del crédito elimina la última palanca disponible para traccionar un eventual rebote económico en el segundo semestre del año.
La advertencia por las reservas y el mediano plazo
El informe del Banco Provincia también pone en perspectiva la vulnerabilidad externa de la economía. Según la métrica ARA (Assessing Reserve Adequacy) utilizada por el FMI para medir la cobertura ante corridas o shocks cambiarios, la Argentina cuenta con apenas un 35% de cobertura, muy por debajo del promedio regional de 120% y del rango sugerido por el Fondo (100%-150%).
Para cumplir las metas fijadas en el staff report del FMI (alcanzar un 85% de cobertura en 2029)el Banco Central debería duplicar o triplicar sus reservas brutas en los próximos dos años y medio, lo que exigiría acelerar las compras en lugar de frenarlas.
Tal como señala el informe, la decisión de priorizar la calma cambiaria de corto plazo a costa de la emisión y acumulación de reservas deja a la economía real ,con especial fuerza en el tejido pyme bonaerense, en una encrucijada marcada por crédito caro, liquidez acotada y sin motores de demanda interna a la vista.