El Niño sacude las aguas políticas: obras, fondos y tensión por las inundaciones
El Niño activó las alertas en Buenos Aires. El SMN prevé que el fenómeno se mantenga con intensidad fuerte o muy fuerte durante la primavera. Municipios, legisladores y productores reclaman prevención, obras hídricas y recursos para reducir el impacto.
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La llegada de un episodio de El Niño de intensidad fuerte o muy fuerte vuelve a poner en primer plano el riesgo de inundaciones en la provincia de Buenos Aires. El escenario no implica que pueda anticiparse con precisión cuándo, dónde ni cuánto lloverá, pero sí obliga a reforzar la prevención ante la posibilidad de eventos de precipitaciones intensas y acumulados superiores a los habituales.
El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirma que las condiciones del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) están actualmente en fase cálida y señala que existe una probabilidad del 100% de que El Niño continúe durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte.
La advertencia adquiere particular relevancia para la provincia de Buenos Aires por su exposición a lluvias, desbordes de cursos de agua, anegamientos urbanos y rurales y problemas de transitabilidad en caminos del interior.
Un informe elaborado por el ingeniero Claudio Velazco plantea un escenario especialmente severo para distintas regiones del país y ubica a Buenos Aires, La Pampa y el Litoral entre las zonas que podrían recibir mayores impactos. El especialista advierte que, bajo el escenario que analiza como "Super Niño", los acumulados trimestrales podrían ubicarse muy por encima de los valores históricos, aunque aclara que no es posible proyectar de antemano la intensidad y duración puntual de cada tormenta.
Ese punto resulta central: El Niño no significa que necesariamente vaya a producirse una inundación en cada localidad ni permite anticipar un evento concreto con meses de anticipación. El fenómeno modifica las condiciones climáticas generales y aumenta determinados riesgos, mientras que la evolución efectiva depende de factores meteorológicos e hidrológicos de menor escala.
La Legislatura alza la voz
La discusión, por eso, ya comenzó a trasladarse al terreno de la infraestructura. El interrogante no pasa solamente por cuánto puede llover, sino por la capacidad de los municipios para evacuar el agua, mantener canales y alcantarillas, responder ante anegamientos y sostener la circulación en las zonas rurales.
En ese contexto, el bloque Unión y Libertad del Senado bonaerense presentó un proyecto para permitir que los municipios puedan utilizar excepcionalmente hasta el 100% de los recursos viales descentralizados durante 180 días corridos para ejecutar obras hídricas consideradas urgentes.
Por otro lado, en el marco del Parlamento Federal del Clima celebrado en la ciudad de Salta, la senadora bonaerense Emilia Subiza (Hechos) presentó un proyecto de declaración con foco en la gestión del riesgo y la acción anticipatoria frente al impacto inminente del fenómeno climático “El Niño”.
"Llegó el momento de aunar esfuerzos, superar los límites jurisdiccionales y dejar de lado las diferencias políticas”, concluyó Subiza.
El proyecto exige al Poder Ejecutivo Nacional la efectiva transferencia de los recursos del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (nutrido del Impuesto a los Combustibles Líquidos). “Demorar o desviar estos fondos de afectación específica frente a una emergencia anunciada es una omisión imperdonable en materia de prevención”, sentenció la legisladora.
El argumento opositor es que, frente a un escenario de lluvias intensas, puede resultar insuficiente mantener los caminos rurales si los canales y desagües no tienen capacidad para conducir los excedentes de agua. "Los intendentes son los que están más cerca de los damnificados y saben mejor que nadie qué medidas tomar", sostuvo Vargas al defender la iniciativa.
Los municipios, en guardia
La preocupación también atraviesa a los intendentes bonaerenses. En las últimas semanas, distintos jefes comunales comenzaron a coordinar acciones y analizar medidas para reducir los efectos de eventuales excesos hídricos.
El Gobierno provincial, por su parte, también reforzó su discurso de prevención. Este martes, la ministra de Ambiente, Daniela Vilar, participó en Ezeiza de una jornada destinada a fortalecer las capacidades municipales frente a emergencias climáticas. De esta manera, se entregó maquinaria, herramientas y otros recursos, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta local.
Desde la cartera ambiental remarcaron que la estrategia frente a la crisis climática requiere combinar prevención, planificación y fortalecimiento de las capacidades de los municipios.
El campo también mira el cielo
El sector agropecuario aparece entre los principales afectados potenciales. El exceso de agua puede generar dificultades para la siembra y cosecha, deteriorar los caminos rurales, complicar el traslado de producción y provocar pérdidas en zonas bajas.
Por eso, entidades del campo vienen reclamando que la prevención no quede limitada a la emergencia una vez que llegan las lluvias. La limpieza de canales, el mantenimiento de alcantarillas y puentes, la conservación de los caminos y el monitoreo de zonas históricamente inundables aparecen como tareas centrales.
El antecedente de la laguna La Picasa también forma parte de las advertencias que comenzaron a circular en la Provincia. El sistema hídrico ya fue motivo de pedidos de información y seguimiento ante la posibilidad de que un escenario de mayores precipitaciones vuelva a generar complicaciones en una zona que históricamente sufrió inundaciones.
La advertencia, en definitiva, no pasa por instalar un pronóstico catastrófico sino por evitar que la llegada de un fenómeno climático conocido encuentre a municipios, productores y comunidades sin capacidad de respuesta.
El propio SMN recomienda interpretar las perspectivas climáticas a escala trimestral como una tendencia general y complementar esa información con los pronósticos de corto plazo y el Sistema de Alerta Temprana.