La plata no alcanza y eso es lo que más preocupa; la inflación, bien, gracias
El último sondeo de Proyección muestra que los bajos ingresos están al tope de las preocupaciones de los argentinos, muy por encima del aumento de los precios. Más de la mitad se endeudaron para cubrir gastos.
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La inflación está lejos de ser, como en otro tiempo, la principal preocupación de los argentinos; hoy el podio lo lideran los magros ingresos personales y familiares, que hacen que el dinero no alcance y haya que endeudarse para llegar a fin de mes.
Es la conclusión que abonan los datos de la encuesta más reciente de la consultora Proyección, que elaboró un ranking de las preocupaciones de la gente y determinó que más de la mitad un motivo de angustia en lo bajo de los ingresos. Un 53% menciona ese factor, y es casi el doble de la cantidad de gente que menciona la inflación, que se lleva un 27,1%.
El dato marca un cambio de época, ya que Javier Milei llegó a la presidencia de la Nación en un contexto de altísima inflación y hoy ese indicador, si bien sigue presente, asusta mucho menos.
Los magros salarios hacen que muchos argentinos deban recurrir a distintas formas de crédito para llegar a fin de mes: sólo un 38,3% de los consultados por Proyección manifestó no haber tenido que pedir prestado este mes para cubrir los gastos del hogar.
Para la mayoría que si pidió dinero, la opción más frecuente fue solicitar un préstamo a familiares o amigos (19,1% del total).
Siguen a esa opción, con porcentajes muy parejos, las cuotas con tarjeta de crédito, la billetera virtual Mercado Pago, las financieras y los bancos.
La consultora elaboró dos índices, que permiten vislumbrar diferentes aspectos del estado de la opinión pública. Uno es el índice de perspectiva económica (IPE), que combina la percepción de la situación actual con las expectativas para el futuro; el otro es el índice de confianza pública (ICP), que condensa información sobre la imagen del gobierno y su gestión, el impacto personal de las medidas y la visión del rumbo del país.
Más que el valor de cada índice en sí, resulta interesante comparar qué sectores de la población registran los máximos y mínimos. Por ejemplo, los hombres alcanzan un IPE promedio más alto que el de las mujeres; los trabajadores informales superan a los formales; los evangélicos practicantes puntúan muy alto en ese indicador; y los votantes de La Libertad Avanza (LLA) duplican a los de Fuerza Patria en ese valor.
Para el ICP, algunas de las comparaciones van en el mismo sentido, aunque quienes muestran más confianza en el gobierno, agregados por creencia religiosa, son los católicos practicantes, y los desocupados son los que menor nivel de confianza registran cuando se considera la situación laboral.
Proyección también consultó a sus encuestados sobre qué rasgos consideran más importantes en un “presidente ideal”, y luego les preguntó qué figuras de la política asociaba con cada uno de ellos.
A pesar de los problemas de la economía, Javier Milei lidera la tabla en casi todos esos rasgos, excepto el de la empatía, donde “gana” Axel Kicillof. A Patricia Bullrich se le destaca sobre todo su capacidad para resolver problemas; a Myriam Bregman y Juan Grabois, también la empatía, pero con porcentajes menores que a Kicillof; en diferentes niveles, Jorge Macri, Sergio Massa y Maximiliano Pullaro rankean más alto en capacidad que en el resto de los ítems; a Martín Llaryora se le destaca sobre todo su visión y proyecto de país.
En el área de intención de voto, el oficialismo supera por varios puntos al peronismo, según la encuesta.