Según una medición alternativa, la pobreza trepó al 45% y alcanza a 21 millones de argentinos
Un informe de la consultora Equilibra, que actualiza los ponderadores utilizados para calcular la canasta básica e incorpora ajustes por subdeclaración de ingresos, estima que hay seis millones de personas pobres más que las registradas por el INDEC. El indicador supera incluso los niveles del final del gobierno de Mauricio Macri.
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La pobreza podría ser considerablemente más elevada de lo que reflejan las estadísticas oficiales. Una medición alternativa elaborada por la consultora Equilibra estimó que el 45,4% de la población argentina se encuentra en situación de pobreza, lo que equivale a unos 21,1 millones de personas.
El cálculo contrasta con el último dato difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que ubicó el indicador en el 32,3% durante el primer semestre de 2026, con aproximadamente 15 millones de personas afectadas. De esta manera, la estimación alternativa arroja seis millones de pobres adicionales.
La diferencia surge de una metodología que incorpora los ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018 y contempla las distorsiones vinculadas con la subdeclaración de ingresos en los relevamientos oficiales.
Según explicó Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, la actualización modifica la composición de la canasta básica total: los servicios adquieren mayor peso relativo, mientras que los alimentos tienen una ponderación menos exigente. Como resultado, el valor monetario de la canasta aumenta un 47%.
En concreto, durante el segundo trimestre de 2026, la canasta básica utilizada para la medición pasaría de aproximadamente $475.000 a $700.000.
La comparación con las gestiones anteriores
El estudio también introduce una comparación incómoda para el escenario económico actual. Con los nuevos parámetros, la pobreza se ubicaría 5,1 puntos porcentuales por encima del nivel registrado durante el primer semestre de 2019, en el último tramo de la presidencia de Mauricio Macri. Frente al período previo a la transición hacia el gobierno de Alberto Fernández, la diferencia sería de 3,2 puntos.
Carrera señaló que una de las principales dificultades para interpretar la evolución histórica del indicador está relacionada con la declaración de ingresos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Según explicó, durante 2023 se produjo una fuerte caída de los ingresos declarados en comparación con los registros administrativos de organismos como ARCA y ANSES. Posteriormente, esa brecha comenzó a revertirse.
El economista también advirtió que la recuperación de los ingresos que se había observado durante 2025 perdió impulso en 2026. A eso se sumó una aceleración de la canasta básica total, cuyos precios avanzaron por encima de la inflación general, condicionados por el comportamiento de los alimentos y los precios internacionales.
Un panorama sin señales claras de recuperación
El deterioro de los indicadores sociales coincide con un mercado laboral que muestra dificultades para traducir la generación de empleo en una mejora efectiva de las condiciones de vida. La expansión de la ocupación se apoyó principalmente en puestos informales, con menores ingresos y una capacidad más limitada para cubrir las necesidades básicas.
Las proyecciones tampoco anticipan un cambio significativo en el corto plazo. El nowcast de pobreza de la Universidad Torcuato Di Tella estimó una tasa del 32,6% para el período abril-septiembre de 2026, utilizando los ponderadores oficiales del INDEC. Esto representaría un incremento de 3,2 puntos porcentuales frente al mismo semestre del año anterior.
Desde Equilibra, Carrera consideró que, con la información disponible, la pobreza podría mantenerse estable o incluso mostrar un nuevo incremento. La evolución dependerá de si los ingresos logran recuperarse por encima del aumento de las canastas básicas.