Murió Alberto Iribarne, histórico dirigente peronista y exministro de Néstor Kirchner
El abogado y dirigente justicialista tenía 76 años. Fue titular de la cartera de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos y embajador argentino en Uruguay durante la gestión de Alberto Fernández. 
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Alberto Iribarne, histórico dirigente del peronismo y exministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos durante la presidencia de Néstor Kirchner, murió este sábado a los 76 años. La noticia fue confirmada por su hija Inés a través de las redes sociales. Hasta el momento no trascendieron públicamente las causas de su fallecimiento.
Desde su familia, su hija Inés lo recordó como un hombre “afectuoso y solidario”, de profundas convicciones y con una vida atravesada por el compromiso político y social.
La muerte de Iribarne cierra así la trayectoria de un dirigente que atravesó diferentes etapas del justicialismo y que ocupó responsabilidades durante gobiernos de distintas vertientes del peronismo, desde el menemismo y el duhaldismo hasta el kirchnerismo y el gobierno de Alberto Fernández.
Abogado de profesión y dirigente justicialista desde su juventud, Iribarne nació en Buenos Aires el 2 de agosto de 1950 y se graduó en la Universidad de Buenos Aires en 1974. A lo largo de más de cuatro décadas de actividad política ocupó cargos partidarios, legislativos, ejecutivos y diplomáticos, con vínculos con diferentes sectores del peronismo.
Su militancia comenzó durante la última dictadura militar. Entre 1976 y 1983 trabajó como asesor de Deolindo Bittel en la conducción del Partido Justicialista y participó en la elaboración de documentos destinados a denunciar las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen militar.
Con el regreso de la democracia, Iribarne profundizó su participación dentro del peronismo y ocupó distintos espacios en la política porteña y nacional. Acompañó a Carlos Grosso en la Ciudad de Buenos Aires, fue viceministro del Interior durante el gobierno de Carlos Menem y luego secretario de Seguridad Interior durante la presidencia de Eduardo Duhalde.
También tuvo un papel central en la campaña presidencial de Duhalde en 1999, cuando se desempeñó como jefe de campaña. Pese a haber integrado estructuras de gobierno durante el menemismo, sostuvo a lo largo de los años que no se consideraba menemista y reivindicó su pertenencia al justicialismo.