LA TECLA MAR DEL PLATA
26/05
La reconfiguración en el Concejo Deliberante marplatense
El oficialismo sufrió una salida importante, pero se movió rápido para no perder números .La oposición se debate entre el diálogo y la confrontación. En el medio, la disputa por una comisión clave

Vía La Tecla Mar del Plata

En las últimas semanas, el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de General Pueyrredon se evidenció como una caja de resonancia de las disputas y tensiones que atraviesan la política local. Las horas álgidas resultaron en la renuncia de una de las principales caras del oficialismo, la incorporación al bloque más ligado a Guillermo Montenegro del espacio de un influyente dirigente nacional, movimientos y el reflote de una alianza para garantizar gobernabilidad.

Las diferencias acumuladas entre Lucas Fiorini y Montenegro saltaron por los aires con la votación negativa de Alejandro Carrancio -alineado al senador provincial- al pliego para la licitación del transporte público, cuyas concesiones vencen en junio. Ese voto sepultó las aspiraciones del Ejecutivo de darle curso al expediente en la estratégica comisión de Legislación, donde la oposición del Frente de Todos y Acción Marplatense contaron con un escenario impensado. La respuesta del jefe comunal no se hizo esperar: pidió la renuncia de los cuatro funcionarios de CreAr, que se hizo efectiva pocas horas después.

Acto seguido, el gobierno abrochó la incorporación de la concejala Mercedes Morro, que responde al dirigente gastronómico Luis Barrionuevo. Su entrada a Vamos Juntos fue antecedida por la consagración de Nicolás Lauría (Partido Fe) como presidente del espacio. De esta manera, el bloque vuelve a tener cuatro ediles, donde, además de Lauría y Morro, están los referentes del PRO, Agustín Neme y Guillermo Volponi. El primero, vinculado al coordinador del PRO Mar del Plata, Emiliano Giri, y el segundo, al diputado nacional Juan Aicega.

Además, la semana pasada el gobierno logró hilvanar dos movimientos que le devolvieron tranquilidad de cara al futuro. Por un lado pudo canalizar la reestructuración de la composición de las comisiones internas del HCD, logrando su objetivo principal: marginar a Carrancio de Legislación para recuperar la mayoría. Se trata de la comisión más determinante de las trece en funcionamiento, por donde pasan todos y cada uno de los expedientes más sensibles en términos políticos. Precisamente allí le asestó Carrancio el tiro de gracia al pliego del transporte, en sintonía con los cuestionamientos formulados por el FdT y el pultismo. Con un empate en cuatro entre oficialismo y oposición, la opinión del edil de CreAr determinaría hacia dónde se inclinaría la balanza.


Eso, sin embargo, ya es parte del pasado: el interbloque de Juntos por el Cambio logró en la comisión de Labor Deliberativa que Agustín Neme (Vamos Juntos) reemplace a Carrancio en Legislación, recobrando la mayoría, que ahora le volverá a permitir darle el OK a todos los expedientes impulsados por las bancadas alineadas al Palacio Municipal. Pese a que ahora contaría con los votos para poner otra vez en debate el pliego, el gobierno solicitó la devolución del expediente para analizar cambios al proyecto. No se descarta volver a presentarlo en los próximos meses.

En segundo orden, y al igual que ocurrió con el Presupuesto 2021, el gobierno logró encontrar un aliado en Acción Marplatense, que apoyó el paquete de opciones (ver aparte) para darle salida a la crisis del transporte, con miras a una posible suspensión del servicio por la finalización de los convenios.

 

Problema de números

El dato más significativo de los realineamientos es que al oficialismo ya no le bastan sus votos propios más el del aliado Mauricio Loria (Agrupación Atlántica) para imponer ordenanzas por su cuenta. Si bien la llegada de Morro a Vamos Juntos revitaliza al bloque más ligado a Montenegro, en el poroteo, la cuenta no cambia demasiado: desde su monobloque de Tercera Posición, la extitular de los gastronómicos ya venía acompañando al gobierno en todos los temas sensibles.

Así, entonces, entre los propios el gobierno cuenta a los cuatro ediles de la Unión Cívica Radical, encabezados por Vilma Baragiola y con Ariel Bordaisco en la presidencia del HCD; los ahora cuatro de Vamos Juntos y las dos miembros de la Coalición Cívica. En una muestra hacia adentro y afuera, todos ellos se mostraron juntos en una reunión con Montenegro.

Los votos propios del gobierno llegan a once, por lo que ahora se vuelve central dónde se ubicará políticamente Carrancio. Desde allí adelantaron: “Acompañaremos lo bueno y cuestionaremos lo malo”; aunque perjuran que siguen dentro de la alianza de Juntos por el Cambio. Como señal de que el vínculo no está del todo roto, el edil fiorinista votó favorablemente, en comisión, la rendición de cuentas 2020.

El arroyismo no se suma al interbloque oficialista

La sumatoria de Morro abrió el interrogante sobre si el destino de Loria podría correr la misma suerte. En el último año y medio, ambos concejales se movieron casi con similitud: perfil bajo, poco aporte con proyectos y voto aliado al Ejecutivo en temas relevantes. Desde el gobierno hubo contactos para indagar en esa posibilidad, pero desde el arroyismo la descartaron. ¿La clave? Loria, sí constituye un bloque, ya que en su caso, Agrupación Atlántica quedó con un solo edil tras el recambio de 2019, mientras que Morro rompió con el massismo, y ser un bloque significa, fundamentalmente, el manejo de mayores recursos.

 

La oposición apura por la TSU

El rediseño de la fórmula por la cual se calcula y actualiza la Tasa de Servicios Urbanos (TSU) fue una de las principales propuestas del gobierno en 2020. Sin embargo, el proceso fue aplazado y no se llegó a implementar para este año, extendiendo críticas de parte de la ciudadanía debido a incrementos desmedidos y dispares en la tasa. Mediante una ordenanza se creó la Comisión de Análisis y Rediseño de la TSU y se firmó un convenio con la Universidad Nacional de Mar del Plata, pero las informaciones oficiales son escuetas. En ese marco, el Frente de Todos avanzó el pasado viernes con el tratamiento de un pedido de informes para que el Ejecutivo comunique el estado de situación a la fecha y si hay avances hacia el próximo ejercicio.


 

Una posible salida ante el conflicto por el transporte

Con la licitación postergada se puso más en evidencia la necesidad de resolver en lo inmediato qué pasará con los contratos de concesión que vencen el 19 de junio, con un reclamo abierto desde la Cámara Marplatense de Empresas de Autotransporte de Pasajeros (CAMETAP) por la actualización de la tarifa del boleto en un marco donde la ecuación económica pone en riesgo la prestación del servicio, aducen desde el sector empresarial.

Las propuestas del gobierno apuntan en tres direcciones: transferir la potestad de actualizar la tarifa al intendente municipal hasta el 31 de diciembre -el oficialismo no tiene los votos necesarios en el HCD para resolverlo allí-, declarar la emergencia del servicio por un plazo inicial de un año y dar vía libre para que el Ejecutivo habilite una extensión de los contratos por vencer por un plazo de hasta dos años o hasta que se realice una nueva adjudicación del servicio.

La posibilidad de que prospere ese paquete dependía enteramente de los acuerdos que el gobierno pudiera tejer con sectores de la oposición. Y lo encontró en Acción Marplatense, que acompañó a la gestión de Montenegro en la votación en la comisión de Movilidad Urbana, allanando el camino. Ahora, en el seno del gobierno se abre una evaluación no menor, la de la  tarifa del transporte que equilibre entre la demanda de los transportistas y la del bolsillo de los usuarios.

El desafío de conseguir más subsidios

La ayuda de Nación vuelve a ser clave para fijar la próxima tarifa de colectivo. Es que en Mar del Plata, el costo del transporte se solventa en un 30%, aproximadamente, con subsidios y el 70% restante con lo que pagan los usuarios. El Ejecutivo busca que se incrementen los aportes del Gobierno nacional, para frenar el impacto en el bolsillo.