NOTA DE GRAFICA
06/09
Mussi, con la mira en 2023: "Si Alberto no puede, ninguno de nosotros puede"
El intendente de Berazategui se mete de lleno en la campaña y apuesta fuerte a una victoria del Frente de Todos. El debe y el haber de la administración pandémica. Mucha gestión, mucha política
El quinto mandato de Juan José Mussi como intendente de Berazategui está a punto de llegar a la mitad y, sin dudas, de las diez mitades, esta es la más difícil. Reemplazó en el cargo a su hijo Patricio y su gran objetivo era volver a encontrarse con su gente, con su pueblo, disfrutar del “último” mandato. Al menos, eso decía allá por mediados de 2019. Si es o no el último, se sabrá más adelante. Lo cierto es que el deseado disfrute no fue tal. La pandemia no lo hizo posible. Sin embargo, la gestión no paró, el trabajo fue más arduo, más desgastante. ¿Cómo hizo para sobrellevarlo? ¿Se sintió acompañado por la Nación y la Provincia? Qué se hizo, qué queda en el tintero. La importancia de los comicios que se avecinan. El pasado, el presente y el futuro. 
-Antes de 2019 me dijo que se postulaba para su último mandato, para poder disfrutar a full de Berazategui. ¿Sigue pensando lo mismo? 
-Si lo pensaba antes de la pandemia, una vez que termine todo esto tendría que ser el doble. Nos complicó muchísimo. Tal vez sea porque no se informa del todo bien, pero la sociedad no tiene una visión real del significado de la pandemia, que no es solamente enfermedad y muerte, sino que también produjo un enorme deterioro económico. Y no solamente en la Argentina, en todo el mundo. El otro día pesqué en la televisión española un informe acerca de las elecciones que había habido alrededor del mundo, ya sean municipales, provinciales o nacionales, y lo llamativo es que perdieron todos los oficialismos. Y en algunos lugares, por una diferencia muy grande. ¿Por qué? El daño es inmenso. Y en cuanto a nuestro país, no nos olvidemos de que veníamos de 2019, con problemas tremendos. 
-La otra pandemia, según Cristina... 
-Exacto. Y todo eso es lo que sufrimos hoy, una situación que ni siquiera jamás soñé en la peor pesadilla. 
-Por lo que decía el informe, entonces es muy probable que acá el oficialismo pierda también... 
-No creo. La gente se dio cuenta de que el Gobierno hizo cosas muy importantes en materia de salud, y que quedan más a la luz a medida que aumenta la vacunación. Por ejemplo, acá, en Berazategui, tenemos encuestas que marcan que, desde febrero hasta ahora, el Gobernador incrementó en 10 puntos su imagen positiva. Y también subió el Presidente. De todas maneras va a ser una elección difícil. 
-¿Cómo ve el futuro del Frente de Todos? ¿Cree que Alberto puede ser candidato en 2023? 
-Si el Frente de Todos no está en condiciones de ganar la próxima elección, no es ni Alberto ni nadie. Nosotros no le podemos decir a la gente “mirá, Alberto no hizo las cosas bien, pero tenemos otro que va a ser mejor”. La única posibilidad de que Alberto no vuelva a ser Presi-dente es que él no quiera ser; pero si él no puede, no puede ninguno de nosotros. Esto es así. Si él está en condiciones de repetir, las opciones son dos: puede ir por un nuevo mandato o decir “hasta acá llegué, no quiero ir por la reelección”. 



-No va el “serruchito”... 
-Perdemos todos. Igualmente creo que no se va a dar lo del serruchito, y vamos a apuntalar al Presidente para que repita o para darle la chance que diga “yo quise hacer un solo mandato, un período intermedio entre una muy mala administración y la que llega”. 
-¿Le gustaría que sea él o que le deje el lugar a otro? 
-A mí lo que me gustaría es que le vaya bien, después, que haga lo que quiera. Pero sí, si puede repetir, que repita. También es bueno el recambio. Dependerá de lo que decidan tanto él como el movimiento nacional y popular. 
-¿Qué análisis hace de quienes se perfilan como recambio: Máximo, Kicillof? 
-Si nos va bien podemos tener varios candidatos. Después se irá definiendo con el tiempo quién podrá ser. Depende de cómo cada uno se inserte en el electorado y los méritos que hagan. En el peronismo, siempre hay muchos candidatos. Siempre hay gente lista para salir a resolver crisis. A esta última se le sumó la pandemia. ¿La vamos a resolver? Seguro que sí. Esperemos que no haya nuevas olas. La gente se da cuenta de que algunas cosas están mejorando. 
-Mucho peor no se puede estar, si empeoramos nos vamos al tacho. 
-Nos vamos al tacho, ni hablar. Como te decía, perdieron todos los oficialismos. Argentina va a ser una de las pocas excepciones. Y esto es porque en la gente hay hace muchos años una concepción filosófica y doctrinaria, la gente quiere estar bien. Algunos dicen “votan con el bolsillo”. Y puede ser, llamalo como quieras. Todo el mundo quiere tener cobertura de salud, tener su autito, irse de vacaciones, etcétera. Y, obviamente, el pueblo sabe de dónde puede venir todo eso. 




Entre la salud y los planes
“Es mucho el dolor como para que la campaña sea tan sucia”


-¿Es más sucia de lo habitual esta campaña? 
-Es lamentable que la oposición haya metido a la salud en la discusión política. Es mucho el dolor y mucha la gente que se fue como para que la campaña sea tan sucia. Los que reclaman por más vacunas son los mismos que le decían a la gente que no se vacune, que la vacuna era veneno. Más allá de esto, el Gobierno ha estado muy presente, con diferentes programas, no solo para ayudar a la gente sino también a las pymes, a las empresas. 
-También se ayudó a través de planes sociales y cada vez que se acerca una elección, el tema vuelve al tapete. Todos proponen achicarlos, pero... 
-Hay que transformarlos en trabajo genuino. Un país no puede subsistir solo con planes. Recuerdo que en el final del Gobierno de Cristina teníamos 2.800 planes sociales, y concluimos 2019, el Gobierno de Macri, con 8.800, que son los que se mantienen hoy. No hay que olvidarse de que el expresidente dijo en campaña que iba a terminar con los planes, y al menos en nuestra ciudad, los aumentó en un 300 por ciento. 
-¿Cómo se sale de eso? 
-Es difícil. Hay que transformarlos en trabajo. La mejora económica puede significar una mejora en el desarrollo de fuentes laborales de origen industrial. Nosotros tenemos también la obligación de generar en ese sentido. Por ejemplo, en la localidad de El Pato estamos trabajando en el Polo Agroalimentario, para que no solo se siembre, se coseche y se venda la verdura; sino también apuntar al valor agregado: que salgan conservas, sopas, etcétera. Hay que apostar a la generación de empleo.



Nación, Provincia, municipios
“Este es uno de los gobiernos que más apoyo nos brindaron”


-¿Qué se dejó de hacer en estos dos años producto de la pandemia? 
-Los planes de desarrollo industrial y comercial no se pudieron continuar con la fuerza con la que venían. Por otra parte, en lo que respecta a la obra pública, si bien se hizo y se está haciendo mucha, hubo licitaciones que quedaron desiertas. Pero en general se avanzó bastante. Acá teníamos un problema serio, que es el del agua, y nos han atendido muy bien tanto en Nación como en Provincia. Lo mismo en materia social, tuvimos nueve puntos en los que le dábamos de comer a la gente más necesitada. Este es uno de los gobiernos que más apoyaron. Es mi quinto mandato, no lo digo por decir. Por ejemplo, lo que se está haciendo en materia de infraestructura escolar no se hizo en ninguna otra administración.




CFK, Vidal y más
“Alguna vez le insinué a Cristina por qué era tan dura en su carácter”


-¿Qué cree que va a votar la gente en estas elecciones? 
-Lo que yo veo es que va a ganar el Frente de Todos, sin dudas. Está muy fresquito el desastre que hizo Juntos por el Cambio. Vidal vendía una imagen que no se veía reflejada en la gestión. Las urnas fueron muy contundentes. Por eso es que ya no se siente orgullosamente bonaerense, y es la “mejor” porteña. 
-Ella dijo que se fue a la Ciudad para dejar el lugar a otros... 
-¿Convence eso? Si yo tengo cariño por un territorio y quiero hacer lo mejor posible por esa gente, no me voy. Acá, en Berazategui, quedó todo muy claro. Se puede decir que este distrito no transitó el gobierno de Vidal, sino que lo padeció. No solamente no nos daban lo que nos tenían que dar por ley, sino que hasta nos quitaron cosas. No sentíamos perseguidos, fue terrible. Por ejemplo, tenemos un Centro Oftalmológico modelo en la región, que funcionaba con oftalmólogos becados por la Provincia. ¿Sabes qué hicieron? Nos sacaron los becarios. Lo mismo sucedió con el Centro Odontológico. Se fueron debiéndonos casi diez meses del Fondo de Autopistas. Y nunca nos pagaron el agua de las escuelas ni de las comisarías. 
-Más allá de esto, la relación de Vidal y sus ministros con los intendentes, dicen que era buena, y que no pasaría lo mismo con Kicillof y su gabinete... 
-No es cierto. Es un invento que Kicillof, porque no puso intendentes en el gabinete, tiene una mala relación con los municipios. Nada más alejado de la realidad. Yo vivo agradeciendo el trato que tenemos de parte de los ministros de la Provincia. Estamos atendidos como nunca. 
-¿Qué es CFK para la política? 
-Cristina es un cuadro político. Estuve tres años compartiendo su equipo, fui tres años secretario de Ambiente. Siempre recuerdo que venían expertos en el tema a hablar con ella y se iban a asombrados por lo que sabía del tema. Cristina es una dirigente que fue y es injustamente castigada por los medios; y, a la vez, es la única que tiene un caudal de votos propios, que, pase lo que pase, no se mueve. En Berazategui hace añares que tiene siempre la misma imagen. Los demás suben, bajan, y ella, siempre igual. Eso no se da en ningún país del mundo. Quizá puede pasar algo similar con Lula en Brasil. Y eso que, después de Perón, ha sido la dirigente más cuestionada. 
-¿Y por qué se mantiene igual? 
-Ese sector de la sociedad la quiere, la admira y se siente representado por su forma de ser. En alguna oportunidad, cerquita de ella, le insinué por qué era tan dura en su carácter. Y me dijo “lo que me podría pasar si no fuera así”. Yo, como decimos en criollo, violín en bolsa. No dije más nada. Ella tenía en claro que había, hay aún, un sector de la sociedad muy machista; y a eso hay que sumarle el odio por el peronismo, de ayer y de hoy. Hace poco, nomás, tiraron bolsas mortuorias en la puerta de la Rosada. Es despiadada la oposición.





Federico López
“Nuestro proyecto cultural amplía derechos y genera oportunidades”


-¿Quién es Federico López? 
-Federico López es un vecino de Berazategui, que acompaña hace diez años la gestión de Patricio, primero, y ahora de Juan José Mussi, y que está muy orgulloso de encabezar la lista del Frente de Todos; porque como vecino y como funcionario también siento un poco la obligación de seguir trabajando para continuar profundizando el proyecto de Berazategui, un distrito que, como él remarca, ya no es el de las tres “B” (Bombitas, Basura y Bacheo), aunque siempre tuvo una política mucho más amplia. El proyecto cultural, por ejemplo, tiene más de treinta años, y en sus inicios se dedicó a abrir centros culturales. Se trata de un proyecto que amplía derechos y genera oportunidades. Todo esto ayuda a que el ciudadano de Berazategui se sienta altamente orgulloso de su ciudad, sea partícipe de la vida del Municipio. Y el proyecto cultural apunta, justamente, ahí. Todo el mundo puede ser parte, tiene la posibilidad de elegir qué hacer. La propuesta es muy amplia. Antes de la pandemia se estaban brindando unos 700 cursos y talleres, y muchos los pudimos virtualizar. También focalizamos la gestión de manera muy fuerte en el sector cultural autogestivo e independiente. Entendemos la cultura como un motor de inversión. 
-La candidatura se da en este año, claramente muy especial para su área. Imagino que en algún momento se habrá sentido un tanto descolocado. 
-Sí, se da en un momento muy especial. Pero hay que resaltar también, más allá de la virtualidad, que estamos con muchísimas obras de infraestructura. Nunca antes recibimos tantos fondos para el sector cultural. Estamos articulando muy bien con la Provincia. Igualmente, sí, no fue fácil. Nos vimos en la obligación de reconvertir la gestión. Fue un gran desafío. Todo el gabinete tiene gran vocación de servicio, y aquí no me refiero solo a lo cultural. Por caso, desde nuestra área asistimos a Salud con un voluntariado. Hubo que repensar la gestión vinculada a la pandemia en las necesidades que otras áreas no tenían el tiempo para poder hacerlo. Hasta barbijos hicimos. En paralelo, las obras en las escuelas, unas 120 este año (actualmente hay 85 en ejecución). Y las que se suman cada vez que vamos de visita a un colegio.