NOTA DE TAPA
02/11
La batalla final
Cómo el Frente de Todos busca revertir el resultado de las PASO y Juntos sostener una victoria que significaría otro golpe durísimo para el oficialismo y una revitalización para la oposición. La trascendencia del Conurbano. Base en los distritos y militancia casa por casa. Los consejos de los consultores
El consultor catalán Antoni Gutiérrez Rubí les dijo al gobernador Axel Kicillof y a los intendentes oficialistas de las secciones Primera y Tercera, con quienes se encontró la semana pasada, que en el epílogo de la campaña insistan con su idea de llevar positividad en el mensaje electoral. Según el asesor internacional, el camino es el correcto, aunque reconoció que no ve en los sondeos de opinión un cambio sustancial respecto a las PASO. Ratifican esta percepción las encuestas conocidas el fin de semana, que otorgan a Juntos una ventaja sobre el Frente de Todos (FdT) similar a la de las elecciones primarias.

En ese contexto, la batalla final se da a todo o nada en el Conurbano, donde el oficialismo necesita sí o sí recuperar algo del inmenso caudal de votos perdido respecto a 2019 (ver resultados de distritos). Mientras, la principal alianza opositora, con la seguridad de ganar en el interior, también debería incrementar su volumen en el AMBA si hay un mayor número de
electores. En ambos casos, el contacto con los vecinos es una constante. La diferencia radica en que en Juntos la campaña aparece más disciplinada que en el FdT, donde suelen notarse disidencias y arrestos individuales que desentonan.

El último viernes, en el encuentro con los jefes comunales peronistas de la Primera, la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, les pidió que cada uno levante, como mínimo, tres o cuatro puntos en sus distritos, porque con eso se estaría muy cerca de revertir el resultado o, al menos, acortar la diferencia. “Lo que queda es laburo militante. Los que traccionan son los intendentes, con tres o cuatro puntos cada uno es otro color”, le dijo a La Tecla uno de los asistentes al encuentro, donde hubo un punteo minucioso de dónde podrían
estar esos sufragios.

“Hay intendentes que tienen más de 80% de imagen positiva y si mirás los votos de las PASO ves que hay mucho para traccionar”, insistió la fuente. Está claro que la estrategia es sumar de abajo hacia arriba, aunque eso choca con algunas disidencias a la hora de encarar la campaña y, fundamentalmente, con cuestiones macro ajenas a los jefes comunales, como la inflación y la desocupación, que concentran el 55% de los problemas que los bonaerenses piden resolver con mayor urgencia. También la inseguridad. Cuestiones que se agravaron en el último mes. Tampoco ayuda el desorden político del Gobierno nacional.

En la reunión con Kicillof, Gutiérrez Rubí habló de la importancia de la cercanía con los vecinos, de mostrarse gestionando, escuchando y resolviendo problemas. Una premisa que los alcaldes cumplen y que, en el mismo encuentro, pidieron sea acompañada por los ministros provinciales. “Hubo una coordinación de agenda de campaña, pero principalmente de gestión, para poder mostrar el trabajo que se hace desde cada una de las áreas”, dijo después la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza.

Una recomendación muy marcada es que en las recorridas no se usen cámaras y se evite una estructura de equipo de video y fotógrafos. La premisa es que el contacto con la gente se reporte a través de fotos de celulares que figuren ser lo más espontáneas y casuales posibles.

La orden es visitar casa por casa a los vecinos que no votaron, pero algunos no están del todo convencidos. “Somos peronistas, primero tenemos que persuadir, antes que obligar”, suele decirle un experimentado dirigente a sus punteros para que traten de convencer, consciente de que antes se debieron atender necesidades que tras las PASO quedaron más expuestas y para las cuales parecen no alcanzar las medidas del Gobierno.

En Florencio Varela, por caso, el diputado Julio Pereyra les pidió a los 4.000 dirigentes que hacen política barrial realizar más reuniones con los ciudadanos. La modalidad no es tanto ir a los domicilios, sino convocarlos a encuentros grupales donde expresan sus problemáticas y desde el Municipio se toman los reclamos y se anuncia en qué se trabaja.

“Tenemos que ir a buscar el voto independiente, por eso no suma un tuit de Kicillof en un acto haciendo la V de la victoria; eso no es ir a buscar el voto independiente. No sirve seguir hablándole al convencido, pero creo que es más fuerte que ellos, no pueden estar sin hablar en contra de los demás; y la gente quiere escuchar soluciones y ver a los dirigentes laburando, está podrida de verlos pelear”, se quejó un operador peronista de la Tercera.


Comparativa entre las elecciones generales de 2019 frente a las últimas primarias. Encuesta Aresco.

La coordinación de la campaña está a cargo de Martín Insaurralde, pero no todos se ajustan al manual. El jefe de Gabinete provincial prefiere resguardarse y no hace declaraciones. Si es derrota dirá después que la suerte estaba echada desde antes, cuando él no era el responsable. Si hay algún éxito podrá atribuírselo. Gajes de un peronismo pragmático.

Juntos

En la principal alianza opositora hay una mayor disciplina. La línea la baja el jefe de campaña, Néstor Grindetti, hacia una mesa operativa en cada sección, que a la vez coordina con el jefe de campaña de cada distrito, que en algunos casos coincide con el candidato y en otros no. Sí se respetó que el responsable sea del sector que se impuso en la interna. “También somos intérpretes de los pedidos de los candidatos, que solicitan bajadas o poner énfasis en algún tema”, contó Diego Valenzuela. En la Primera se juntan los lunes Valenzuela, Jorge Macri, Joaquín de la Torre y los candidatos a senadores con los jefes distritales. En la Tercera lo hacen Grindetti, Diego Kravetz, Maricel Etchecoin y dirigentes del radicalismo. También hay otra reunión, que se hace entre semana, para coordinar la fiscalización. En esa coordinación se diagraman las recorridas de los candidatos y las cuatro
bajadas al Conurbano que harán juntos Diego Santilli y Facundo Manes, incluyendo el cierre proselitista.

“Desde la jefatura de campaña estoy insistiendo mucho en que no nos quedemos quietos, porque, por ejemplo, no es que el 44% de Valentín Alsina que no fue a votar lo hará ahora por nosotros, y además, no todos van a ir a votar”, afirmó a La Tecla el intendente de Lanús. Más allá de insistir en no distraerse y machacar con el mensaje, Grindetti aconseja jugar con los errores del oficialismo pero sin batir demasiado el parche sobre eso. “Que los errores no forzados los note la gente, no hace falta que se los expliquemos nosotros. Hay que hacer una campaña propositiva y no tan enancada en los problemas de ellos”, es su recomendación.

En Juntos tienen un análisis exhaustivo del ausentismo y si el posible voto es más o menos cercano al espacio. “Hay un trabajo de bajo puerta con la boleta, que ahora está llegando, y un trabajo militante también, porque nos parece que es importante la conversación, el ida y vuelta con los vecinos, para mostrar la importancia de lo que se juega”, dijo Valenzuela. Y vaticinó: “No creo que el aumento de participación vaya para un lado o para el otro sino que se reparte homogéneamente; pero estamos trabajando en este tema, y también en cuidar el voto”.

“También va a haber un voto útil de los terceros candidatos. Quizá la gente dice ‘voté a una persona en las PASO y voto a otra en la general’. Así que nosotros debemos mantener el foco en los vecinos y no engancharnos en el ruido que hay en el oficialismo”, concluyó el mandamás de Tres de Febrero.

Para la batalla final todas las armas de la campaña están prestas. En el oficialismo, con la ilusión de volcar un partido que en el primer tiempo terminó demasiado desfavorable y que si llegara a ser empate se festejaría como un triunfo. En Juntos, con la esperanza de sostener la victoria y dejar nuevamente al Frente de Todos metido en un fárrago de confusión y crisis interna.






Julio Zamora, intendente de Tigre
"Estamos yendo casa por casa, de los que fueron a votar y de los que no”


-¿Cree que se puede remontar la elección en la Primera sección?

-Venimos haciendo un trabajo muy fuerte en las pos-PASO para lograr que el 14 de noviembre asista la mayor cantidad de gente a votar. La expresión más democrática que podemos lograr es que aquellos vecinos que no fueron a votar se puedan expresar. Obviamente, una gran proporción de ellos quizás estaban desencantados o enojados. Ese mensaje de la ciudadanía fue receptado por nuestro gobierno y estamos en condiciones de convocar a que esos argentinos vengan a votar.

-¿Cómo están trabajando la campaña en el distrito?

-Lo estamos haciendo en todas las localidades, obviamente haciendo eje en las propuestas
locales con todas las políticas que venimos desplegando desde los estados nacional y provincial, pero con muchas obras que vino haciendo el Municipio de Tigre. En los últimos dos años venimos haciendo más obras que nunca. Estamos llevando adelante medidas que van a cambiar radicalmente la fisonomía y la geografía de nuestra comunidad.

-¿Cree que será efectiva la estrategia de ir a buscar votos casa por
casa? ¿Cuál es la reacción de los vecinos?


-Hay distintas reacciones por parte de aquellos vecinos que no fueron a votar, algunos tienen una visión más comprensiva de la situación que les tocó vivir al Presidente y al Gobernador.
Estamos yendo casa por casa, tanto a ver la situación de los vecinos que fueron a votar como los que no, para tratar de mostrar a la ciudadanía que esta es una elección crucial y muy importante para estos dos años que vienen. El eje es el poder adquisitivo, inflación, desempleo e inseguridad. Esos cuatro ejes son los que tenemos que hablar de acá a la elección.





Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero
“La competitividad es producto de la gestión local y de la campaña”

“Trabajamos ordenados e integrados. La primaria funcionó bien, creo que parte del resultado de las PASO tiene que ver, además de las decepciones por la falta de solución de los problemas por parte del oficialismo, con la suma de una primaria en un marco de unidad. Y hoy estamos fortalecidos, porque Facundo (Manes) le agrega al Colo (Santilli)”, analizó Diego Valenzuela. No obstante advirtió: “Venimos bien, sin subestimar la situación para
nada, porque el Gobierno está haciendo todo lo que puede, de manera demagógica, para revertirlo”.

El intendente de Tres de Febrero se mostró preocupado por “el tipo de campaña que está proponiendo el Frente de Todos”, y señaló que “a partir de la emisión monetaria están tratando de poner dinero en la calle, lo que yo llamo ‘el plan platita’, y el ‘plan de control
de precios
militante’, que estoy abiertamente en contra, porque me parece que ni La Cámpora ni la juventud del PRO tienen que controlar los precios”. Aseguró que el Gobierno
solo busca “un resultado del Indec”, y que “toda la aspiración es lograr un número del IPC que le sirva para la elección”.

Sobre el distrito en particular, Valenzuela indicó: “En la PASO tuvimos una situación cercana al 8 a 4 (en el reparto de ediles), que sería un gran objetivo; es difícil, pero trabajamos para tener un Concejo Deliberante que nos acompañe de verdad, y también para consolidar este proceso, porque Tres de Febrero se ha convertido en un bastión del Cambio”.

“La competitividad, para mí, es producto de la gestión local y de la campaña, porque tenemos una campaña de futuro, con candidatos que tienen más futuro que pasado. Y, además, porque hablan de los temas que necesita la gente, que son seguridad, educación y especialmente trabajo”, concluyó el alcalde.





Gustavo Marangoni, politólogo
“Si el oficialismo sube será por la fuerza de los municipios”


“Para el Frente de Todos, la campaña es cuesta arriba. La veo más a fuerza de pechazos”, aseguró el politólogo Gustavo Marangoni; quien estimó que si el oficialismo mejora su performance electoral “no va a ser por la campaña del ´Sí’, que es bastante insípida”. Opinó al respecto el socio fundador de la consultora M&R Asociados: “Si el oficialismo sube es por lo que se pueda empujar desde el territorio o lo que se pueda hacer de abajo hacia arriba, más que por la estética, o porque el mensaje haya sido renovado, o porque se haya planteado
otro horizonte”.

Ante la consulta de La Tecla, Marangoni insistió en que “si se corrige algo en cuanto a resultados tiene que ver más por la fuerza que pueda venir desde los municipios. Si viene algo viene de ahí, no creo que venga por el lado de la campaña del ‘Sí’ o por un par de actos aislados donde se ha tratado de juntar lo que cuesta juntar. Me parece que eso no genera un
plus o una mística”.

En cuanto a la oposición, el consultor ve un espacio que “en virtud de lo que es el oficialismo trata de no hacer muchas olas. Acá funciona el viejo adagio de que cuando tu adversario se esté equivocando, no lo interrumpas demasiado. Los de Juntos por el Cambio tratan de que las cosas vayan siguiendo su curso”.

Calificó a la campaña de Juntos como “muy modesta, y de candidatos muy modestos en cuanto a sus definiciones”; pero se preguntó: “¿Por qué van a hacer mucho más si con eso les alcanza?”. 

Sobre las expectativas de ambos espacios de aumentar su caudal electoral el domingo 14, Marangoni concluyó que la alianza opositora puede especular con que esta elección tenga “el mismo efecto de las veces anteriores, que siempre terminaron beneficiando a Juntos por el Cambio”.

“Y por el lado del oficialismo ver si por primera vez se ve beneficiado entre los que van a votar en la primaria y la elección general, cuando hasta ahora siempre ha sucedido lo contrario: siempre van a votar más a la oposición en la general que en las PASO”, afirmó. 





Andrés Watson, intendente de Florencio Varela
“Siempre es importante reforzar la escucha y el diálogo”


-¿Cómo encara este último tramo de la campaña?

-Lo encaro como a todas las circunstancias presentadas desde marzo de 2020, más de un año y medio con permanentes situaciones de aprendizaje. Nuestra prioridad durante todo este tiempo -hasta hoy- fue encontrar las herramientas indispensables para resguardar a la ciudadanía desde la perspectiva más global e interdisciplinaria: salud, educación, economía, infraestructura. Con los vecinos y vecinas conversamos, recorremos calles, supervisamos obras públicas tanto viales como escuelas o jardines. Con empresarios y comerciantes, más el equipo de profesionales en el Municipio, confeccionamos estrategias para atraer más inversiones, impulsar emprendimientos, conquistar el mercado interno y fomentar las transacciones internacionales. Tenemos claras las prioridades, las urgencias y cómo debemos avanzar. De igual modo, las elecciones son una de las instancias de nuestra democracia con
gran relevancia en la proyección de nuestro futuro, una posteridad que depende de cada argentino y argentina.

-¿Sobre qué aspecto refuerzan o intentan corregir?

-Debemos reforzar determinados instrumentos, reimplementarlos, evaluar los alcances, hacer balances de cada política instaurada, como aquellas que nos permitieron enlazar mucho más cada sector de nuestra sociedad. Siempre es importante reforzar la escucha y el diálogo con quien tiene algo que demandarte. Quienes tenemos responsabilidades en el Gobierno sabemos que la única manera es estar en el territorio. Considero que reforzar lo que fue acertado corrige aspectos que pudieron quedar por fuera de nuestros objetivos. Por ejemplo,
estamos construyendo jardines municipales; monitorearlos con la comunidad educativa nos potencia la pericia, e incorporamos conocimientos que tienen por ser quienes destinan su vida a la enseñanza.

-¿Qué se juega en estas legislativas?

-Creo que no hay juegos si se trata de nuestra democracia. Los argentinos y argentinas somos artífices de nuestro destino, somos responsables en la representación de ideales en los poderes del Estado. Las leyes nos rigen, nos organizan, por eso debemos interiorizarnos de las propuestas que cada candidato y candidata hagan. Los y las varelenses lo sabemos muy bien con la Ley 26.576, que posibilitó la creación de nuestra querida Universidad Nacional Arturo Jauretche. Los y las representantes del Congreso permitieron que Florencio Varela
tenga la primera generación de universitarios; desde allí a ir construyendo un prestigio.






Néstor Grindetti, jefe de campaña de Juntos
“La gente está ávida de escuchar propuestas y no chicanas”


-¿Cómo encaran las dos últimas semanas de la campaña?

-Vamos a seguir en el mismo esquema, con bajadas de Santilli y de todos los candidatos. A veces juntos y a veces cada uno en distintos distritos. Va a haber alrededor de cuatro eventos importantes donde van a estar juntos el Colo y Facundo. Mucho contacto con la gente y mucho marcar los ejes que ya sabemos cuáles son: inseguridad, falta de trabajo, inflación, educación y las cuestiones institucionales. Vamos a hacer más de eso porque la gente está ávida de escuchar propuestas y no chicanas.

-¿Y puntualmente en los distritos, cómo lo trabajan?

-Mucho reparto de boleta, que es lo que pide la gente. Y después, mucha caminata. El contacto más directo posible, que, obviamente, después se replica en las redes. Lo que la gente busca es un Estado que primero la escuche y después le resuelva los problemas.

-¿Cómo abordan a los que no fueron a votar?

-Es parte de la misma forma de hacer campaña. Por ejemplo, en Valentín Alsina votó menos del 60%, y en la caminata que hice me decían muchos que no habían ido a votar pero que ahora iban a ir, y otros que estaban hablando con vecinos que no fueron para que concurran. Hay un tema del electorado nuestro, que lo tenemos bastante analizado, que ve a las PASO
como un tema que no dirime nada; y, más allá de que esta vez había una interna en serio, te dicen “vamos para la final”. Eso pasa mucho en nuestro electorado, lo cual no quiere decir que toda la gente que no fue a votar sea mayoritariamente nuestra, porque cuando se ve la dispersión geográfica está repartida en todo el distrito. Y eso pasa mucho en todos los distritos de la Tercera.

-¿O sea que un aumento de votantes podría neutralizarse entre un frente y otro?

-Sí. Se podría neutralizar un poco. Por ejemplo, en 2019 en Lanús nosotros perdimos las PASO por catorce puntos y ganamos la definitiva por seis. Eso tuvo dos explicaciones. Una, que mucha gente de nuestro electorado no había ido a votar, y otra fue el corte de boleta.





Ejemplos proselitistas de Juntos donde no tiene el municipio

Gastón di Castelnuovo encabeza la lista de concejales de Juntos en Ituzaingó y se impuso en las PASO a la nómina del intendente peronista Alberto Descalzo. “La mejor decisión para ganar es seguir cerca de los vecinos; acompañándolos en sus problemas cotidianos, invitándolos a pensar soluciones posibles y ofreciéndoles el compromiso con el que trabajamos siempre. La agenda del vecino la marcan sus preocupaciones y no la política”, dijo Di Castelnuovo.

“La gente nos dio su apoyo y, de alguna forma, nos empuja a seguir trabajando con más energía. Con Santilli encabezando para Diputados sacamos casi 5 puntos de ventaja sobre el oficialismo local. Y aunque el descontento con el Gobierno sea cada día más grande, también sabemos que del otro lado no hay escrúpulos para conseguir votos. Pero en 2017, una elección también clave, la diferencia que se obtuvo sobre el oficialismo en las PASO fue de poco más de 2 puntos y en la general esa diferencia escaló a unos 7 puntos”, dijo.

En tanto, en Berazategui, la boleta de Julián Amendolaggine ganó una interna de tres listas y Juntos se posicionó con menos del 10% de diferencia ante el FdT, resultado del que no hay precedentes en más de una década. De repetirse el resultado en la general, la oposición obtendría 5 de las 12 bancas que se renuevan, para alcanzar un bloque histórico en el Concejo.

Por ello, el trabajo del economista de 34 años, es no solo consolidar todo el voto de Juntos para mantener al menos la diferencia de las PASO, sino tratar de consolidarse como una alternativa. A nivel local también hay metas fijadas más allá de los comicios del 14, tanto
para quienes ganaron en las primarias como para los que quedaron cerca.