Kicillof en la Asamblea Legislativa: “Es necesario cambiar el rumbo nacional”
El gobernador bonaerense brindó un extenso discurso en la Legislatura con críticas constantes al gobierno nacional y repasando los hitos de su gestión. “Hay otro camino”, resaltó.
Compartir
En medio de un clima tenso, el gobernador bonaerense Axel Kicillof brindó el discurso por la Asamblea Legislativa número 154. El acto comenzó a las 18, donde se dirigió desde Gobernación a la Legislatura saludando a la poca militancia que dijo presente en Plaza San Martín.
En el recinto de la Cámara de Diputados lo esperaban gran parte de los legisladores, intendentes e integrantes del gabinete bonaerense. La vicegobernadora Verónica Magario estuvo acompañada por una comitiva conformada por los senadores Mario Ishii, Ayelén Durán, Gonzalo Cabeza y Valeria Arata. Y los diputados Rubén Eslaiman, Lucía Iañez, Fabián Luayza y Fernando Rovello.
Pasadas las 18.20 el gobernador comenzó su discurso agradeciendo a las autoridades de las cámaras, los legisladores, intendentes, funcionarios, jueces de la Suprema Corte, trabajadores, empresarios y a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Acto seguido, sentenció: “Esta Apertura de Sesiones se produce en un año especial. Este año se cumplen 50 años del último Golpe Militar. Resulta imprescindible tener presente que ese golpe no fue solamente una tragedia represiva: fue también un proyecto económico”.
“La dictadura se propuso disciplinar a la sociedad, desarmar las capacidades productivas e industriales de nuestro país y desatar la especulación financiera. En esencia, primarizar nuestra economía y precarizar el trabajo”, dijo Kicillof y añadió: “Hoy no vivimos en dictadura, pero sí somos testigos del ascenso de las extremas derechas que en muchos países están atacando la convivencia democrática, y la idea misma de comunidad”.
Concluyó la primera parte saludando a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo: “Su lucha y su coraje siguen siendo ejemplo y guía. 30.000 detenidos desaparecidos, presentes, ahora y siempre”.
Contra Milei Críticas a la política económica
Luego continuó haciendo un repaso de la coyuntura y comenzó con las críticas al modelo económico del gobierno nacional: “Ya no hay lugar para fantasías ni voluntarismos. Incluso los economistas y comunicadores más admirados por la derecha caracterizan a este momento en términos de estanflación, la peor de las combinaciones: recesión e inflación. Desde Paolo Rocca a Cavallo, desde Mirta Legrand a Melconian, todos le están señalando al presidente lo evidente: la Argentina no va bien”.
“Después de más de dos años de gobierno, no se cumplió ninguno de los pronósticos del presidente: no se produjo una recuperación rápida, en V corta, ni de ninguna clase”, aseguró el gobernador y añadió: “Vemos en cambio trabajadores despedidos o fuertemente endeudados a los que no les alcanza el salario, empresarios quebrados o al borde del cierre, jubilados pauperizados, estudiantes, docentes, artistas y científicos sin un mango”.
Allí cuestionó la caída del consumo. Marcó que las ventas en minoristas y en supermercados están 10 puntos por debajo, mientras que en mayoristas cayeron un 20%. Allí añadió: “Los datos son escalofriantes: leche, carne vacuna, frutas y verduras y hasta yerba mate están en mínimos históricos de consumo”.
En ese aspecto, también marcó el nivel de endeudamiento de las familias, al asegurar que “en el último año se triplicó la morosidad”. Allí también marcó la caída de la industria: “Casi todos los sectores productivos se desplomaron: la industria cayó un 10%, la construcción un 26% y el comercio un 6%. Esta temporada, sin ir más lejos, se movilizó un millón menos de turistas a los destinos bonaerenses, y el consumo fue un 35% menor desde que llegó Milei”.
Luego enfatizó con la situación de la industria: “El panorama es alarmante: se están destruyendo empresas en todas las ramas, en todas las provincias y de todos los tamaños.Desde que asumió Milei, escuchen, cerraron cerca de 30 empresas por día”. Acto seguido, enumeró una gran cantidad de empresas que cerraron en el último año en suelo bonaerense.
Allí fustigó: “Como consecuencia de un verdadero plan de destrucción masiva de la industria nacional, las empresas caen como moscas en todos los rincones del país”. Y luego dijo que desde que asumió el presidente, “cada cuatro minutos se pierde un puesto de trabajo registrado”.
En modo de sintensis, Kicillof retrucó: “La macro está mal y la micro está horrible. Los datos no dejan lugar a dudas: la Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico del Gobierno Nacional es un fracaso. Los datos demuestran que el relato de crecimiento, estabilidad y equilibrio que vende el Gobierno es una mentira”.
xxxx Críticas al dólar
Allí continuó cuestionando al gobierno: “Lo expresaron en campaña y lo repiten a diario: aspiran a destruir el Estado, a destruir la industria nacional y a imponer en Argentina lo que llaman el “modelo de Perú y Paraguay”. Con todo el respeto por estos países, no podemos aceptar que nos quieran imponer esa meta como destino. Se trata de un modelo de primarización productiva y precarización laboral que los Ministros libertarios presentan como un paraíso capitalista. No es difícil entender que eso significa lisa y llanamente terminar de destruir a nuestra clase media”.
Acto seguido, dio su postura sobre los orígenes de la situación económica actual. Allí dijo que “la crisis que vivimos tiene una causa central: el programa económico del Gobierno nacional”. Y añadió: “Este no es un plan basado en la libertad de mercado. Hay precios clave que el Gobierno fija y controla estrictamente: el tipo de cambio, los salarios y jubilaciones, la tasa de interés y las tarifas. Esto ya se hizo varias veces. No hay novedad alguna en las herramientas; tampoco entonces habrá novedad en sus consecuencias”.
También se refirió al dólar. Dijo que se mantiene “artificialmente bajo” y que “esto beneficia a la especulación financiera y se usa como ancla inflacionaria, pero es profundamente dañino para la producción nacional”.
“Para sostener el dólar quieto y barato, el Gobierno buscó divisas de forma desesperada y los encontró donde pudo: mucha más deuda con el FMI, con los fondos extranjeros, blanqueos varios, baja transitoria de retenciones y finalmente un rescate inédito de Trump con consecuencias desastrosas para nuestro futuro”, añadió el gobernador.
Allí fustigó: “Con ese tipo de cambio desfavorable para cualquier producción, encima se abrieron de par en par las importaciones. Dólar barato más apertura indiscriminada constituye una combinación devastadora para la industria nacional. Lo que otros países defienden, la Argentina graciosamente lo entrega con Milei. Y el resultado está a la vista: fábricas que trabajan a media máquina o que directamente cierran”.
“La única estabilidad que produce bajar la inflación a costa de los ingresos es la paz de los cementerios. Ya se sabe: cuando los ingresos caen, cae el consumo. Y cuando cae el consumo, el que produce no vende”, añadió.
Luego cuestionó el recorte de fondos al sector público: “La llamada ‘motosierra’ no se usó para recortar privilegios de la política; sino todo lo contrario: se aplicó sobre jubilaciones, obra pública, programas sociales, universidades y transferencias a las provincias”.
Discurso y realidad “No sos vos, es Milei”
Acto seguido, el gobernador enfatizó: “Pero hay algo todavía más perverso. Este gobierno no solo provoca el daño: también quiere que la gente se sienta culpable. “Fracasaste” les dicen a quienes pierden su trabajo, a quienes tienen que cerrar sus empresas. Esa crueldad es parte del programa”.
Luego se refirió a empresario pyme, al industrial, al comerciante, a los estudiantes, al emprendedor, entre otros y dijo: “No sos vos, es que hay un gobierno nacional que te abandonó, es el rumbo económico y su insensibilidad.
Luego volvió a cuestionar a los libertarios: “Además de echarle la culpa a la gente, insisten con que la raíz de todos los males es el Estado. Recordemos que en la fantasía anarco capitalista, el Estado no debería existir. Lo quiero decir con claridad: mientras ese discurso siga siendo aceptado y reproducido ciegamente por algunos empresarios y por la dirigencia, va a ser muy complicado entrar en una etapa de desarrollo de nuestro país. En fin, se puso de moda hablar mal del Estado justo cuando más lo necesitamos”.
Allí enfatizó: “La mano invisible del mercado no va a defender nuestra producción nacional en el medio de estas guerras comerciales internacionales, la mano invisible no va a construir los miles de kilómetros de autopistas y vías de tren que requiere nuestro país para desarrollarse, la mano invisible del mercado no va a generar puestos de trabajo mientras las transformaciones tecnológicas los amenazan. La mano invisible del mercado es un verso, no existe”.
Contexto internacional “Si tanto les gusta Trump, ¿por qué no lo imitan?”
Cuando se refirió a la política internacional, Kicillof sentenció: “El plan económico que está destruyendo el país no solo es dañino, además es absolutamente anacrónico, inoportuno y a contramano del contexto internacional”.
“Este mundo no pide menos Estado: pide protección, planificación, capacidad productiva, industria, generación de trabajo, naciones más fuertes. Ese camino lo recorren con éxito algunos países europeos, México, Brasil, e incluso en parte Estados Unidos. Protegen lo propio, disputan cadenas de valor, invierten, incluyen, planifican”, añadió el Gobernador y dijo que el gobierno está compuesto por “fanáticos de una teoría ridícula”.
También cruzó al ministro de Economía, Luís Caputo, por sus dichos al asegurar que no se compra ropa en el país porque “es muy cara”. “Lo que no puede hacer un ministro de Economía es trabajar contra su propio país”, añadió.
“Si tanto les gusta Trump, por qué no lo imitan en esto: ¿Se imaginan a Trump promocionando autos o ropa hechos en China que seguramente son más baratos? Es increíble pero acá está pasando: tenemos un gobierno que desprecia y funde lo nuestro para favorecer lo de afuera”, aseguró Kicillof.
Números en disputa Repaso de gestión y deuda del gobierno nacional
Después de varias críticas al gobierno nacional, el gobernador se abocó en su gestión. Allí sentenció que hubo una primera etapa desde 2019 “dedicada a reconstruir capacidades del Estado provincial, a poner en marcha un plan de desarrollo y a transformar áreas clave como salud, educación, seguridad, obra pública, producción, cultura y puedo seguir”.
También dijo que hay una segunda etapa, “la que se abrió con la llegada del gobierno libertario” y consta de “una etapa en la que, sin abandonar el rumbo, la Provincia tuvo que convertirse además en escudo y red, para proteger a nuestro pueblo frente a un Estado nacional desertor y a un modelo económico desastroso”.
Allí marcó el “condicionante principal de esta nueva etapa”, que es “la asfixia financiera a la que nos somete el Gobierno Nacional. A los bonaerenses nos quitaron recursos que nos corresponden por ley: nos retuvieron y recortaron fondos destinados a jubilaciones, seguridad, el incentivo docente y obras públicas. Son hasta hoy 15 millones de millones de pesos equivalentes a un tercio de nuestro presupuesto en esta Legislatura”.
“En otras palabras, es un Gobierno desertor y amigo de lo ajeno, ya que se queda con los recursos de los bonaerenses”, añadió.
También argumentó: “Pese a todo, la Provincia no se detuvo. A veces nos preguntan cómo hacemos para seguir abriendo centros de salud o escuelas, para continuar tantas obras y seguir sumando patrulleros a pesar de los recursos que nos quitan. Es porque administramos con responsabilidad y gobernamos con planificación y sensibilidad. Pero la crisis y la pérdida de recursos son cada vez mayores, como ocurre con empresas y familias al cabo de dos años”.
Luego agradeció el “compromiso de todo el gabinete provincial y los intendentes e intendentas de la provincia de Buenos Aires. Es imposible si no. Más allá de las pertenencias partidarias, trabajamos todos los días codo a codo para sostener escuelas, hospitales, seguridad, producción y obra pública en cada rincón del territorio”.
Salud pública “Un derecho, no una mercancía”
Allí comenzó con su discurso en la parte sanitaria: “Para nosotros la salud es un derecho, no una mercancía. No creemos en una sociedad donde el que tiene plata se atiende y el que no la tiene espera o se resigna”.
Tras repasar cómo se encontraba el sistema de salud en 2019, Kicillof sentenció: “invertimos en infraestructura, equipamiento y tecnología, como nunca se había hecho. Provincializamos 3 hospitales, pusimos en marcha otros 4 de gestión mixta e inauguramos dos hospitales completamente nuevos. Pero además cambiamos el paradigma, fortaleciendo la Atención Primaria como puerta de entrada del sistema: construimos 202 nuevos Centros de Atención Primaria en 42 municipios. No son “salitas”: son más bien pequeños hospitales con capacidad real de resolución, más cerca de los barrios. Luego integramos hospitales provinciales, municipales y centros de salud para que un paciente pueda transitar en el sistema sin trabas ni fronteras”.
Luego destacó que entregaron 426 ambulancias y la actualización de equipamiento. Allí dijo: “La ideología libertaria no cree en la salud pública. Lo repito, no es que la gestione mal y la desfinancie, es peor: no cree que deba existir un sistema de salud pública fuerte, universal y de calidad”. También cuestionó al gobierno por el recorte y desregulación del sistema de salud y sostuvo que cerraron “casi 300 empresas privadas de salud”.
“Por eso enviamos a esta Legislatura nuevamente un proyecto importantísimo: la ley de Producción Pública de Medicamentos, para reducir costos y garantizar el acceso en toda la Provincia. No hace falta ser comunista ni soviético para tener en claro que cualquier persona debería poder acceder a los medicamentos que necesita, independientemente de su condición económica. La salud no puede depender exclusivamente del mercado. En realidad, depende de la decisión política de cuidar de nuestro pueblo. Hoy en la Argentina se está aplicando un modelo económico que enferma”, cerró el gobernador con la parte sanitaria.
Seguridad Un tema siempre candente
Luego llegó un tema sensible para la sociedad. Cuando el gobernador abocó la temática de seguridad, dijo que “es un tema atravesado por el dolor y el miedo, que es utilizado muchas veces por la política para hacer marketing o buscar ventaja electoral. Nosotros no lo vamos a hacer. Frente al sufrimiento, corresponde trabajar con seriedad, no con morbo ni demagogia”.
Allí expresó: “Cuando comenzamos había sólo 790 patrulleros en un estado deplorable que no podían cubrir las 1.100 cuadrículas. Incorporamos 9.592 patrulleros y 2.491 motos, lo que nos permite hoy recorrer cada cuatro horas el 75% de las calles de nuestras ciudades y pueblos. Eso significa más presencia, más prevención y más capacidad de respuesta”.
También destacó el fortalecimiento de las fuerzas operativas, la creación de la Fuerza barrial, la Policía Rural y la ampliación del sistema penitenciario. Luego expresó: “No hay política de seguridad eficaz si no hay capacidad institucional para sostenerla. A quienes promueven un Estado mínimo o desertor les recuerdo algo elemental: no hay seguridad posible sin fuerte inversión pública”.
Allí destacó la inversión en seguridad, cuestionó al gobierno nacional por el recorte de 750 mil millones que estaban destinados a la universidad. También habló del programa Entramados para combatir el delito juvenil: “El objetivo es evitar que estos adolescentes o niños que muchas veces llegan por delitos menores, sigan escalando en una espiral que los convierta en criminales más violentos”.
También destacó los datos de resultados en materia de seguridad. Pero dijo que hay que “ser prudentes” y que los datos “no son para festejar”, sino para “rendir cuentas y para convocarlos a sostener este rumbo y a defender las inversiones en seguridad”.
Luego habló del narcotráfico: “En nuestra provincia no se producen las drogas, sino que recorren 2.000 km desde las fronteras. Es necesario que el gobierno nacional les ponga un freno. Aun así, más allá de nuestras diferencias y de las responsabilidades que corresponden a cada jurisdicción, la Provincia ha actuado con firmeza, compromiso y eficacia. Hoy, los principales líderes de las bandas narco que operaban en nuestro territorio están presos”.
“Pese a la enorme inversión que hacemos, es importante subrayar que la seguridad no se resuelve sólo con patrulleros: también requiere un proyecto de desarrollo y cohesión social. Por último, le pido a esta legislatura que apruebe la nueva ley para el personal policial, que actualiza la normativa, y regula el reclutamiento y la carrera policial con los parámetros propios de una policía del siglo XXI. También enviaremos una modificación integral de la Ley de Seguridad Pública que tiene más de 30 años de antigüedad y debe ser también actualizada en casi todos sus aspectos”, cerró el gobernador este fragmento del discurso.
Infraestructura A un año del desastre en Bahía Blanca
Al referirse a lo que llamó “desarrollo federal”, Kicillof enumeró varias obras de infraestructura realizadas a lo largo de 2025, como la continuidad del Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado y trabajos en otras cuencas hídricas.
Al respecto, recordó especialmente que “en estos días se cumple un año de la tragedia ocurrida en Bahía Blanca” (en referencia a la gran inundación que asoló la ciudad el 7 de marzo del año pasado) y destacó: “Estamos comenzando ya con la obra integral del Canal
Maldonado y la cuenca por más de 200 mil millones de pesos”.
También destacó la continuidad de programas de vivienda del Estado bonaerense, a pesar de que, “en un hecho sin precedentes, el gobierno nacional paralizó más de 1000 obras y 16.000 viviendas en la provincia”.
“Mientras tanto, nosotros seguimos avanzando con la construcción de infraestructura que genera trabajo, integración y desarrollo”, subrayó.
Hacia la Rosada Por un “modelo nacional”
En el tramo final de su discurso, Kicillof criticó al gobierno de Milei por la falta de una visión de país y destacó que hay “una alternativa mejor” al modelo libertario.
“Por más esfuerzo que hagamos desde el gobierno provincial, actuando como escudo y red, la verdad es que no alcanza. No hay soluciones provinciales para una crisis nacional, ni tampoco una solución provincial para evitar el destino al que nos conduce este rumbo económico”, dijo.
“Por eso digo con toda claridad: ninguna provincia se salva si el país se hunde. Ningún sector se salva si la mayoría se hunde. No existe una ‘isla’ que prospere en un país que se desintegra”, enfatizó Kicillof. “No existe un municipio o un gobierno provincial que pueda reemplazar a un Estado nacional que deserta. Es necesario cambiar el rumbo nacional.”
“Frente a este gobierno nacional, que de Nacional tiene solo el nombre, hace
falta sumar fuerzas”, dijo el bonaerense. “No puede ser que cada sector o provincia quede sola negociando migajas o administrando la caída. Todos los que no queremos una sociedad rota, un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores, tenemos que sumar fuerzas. Desde la Provincia de Buenos Aires, invito a que trabajemos juntos por una Argentina que no se arrodille, que no se entregue, que no se rinda y que no se divida. Una Argentina que vuelva a creer en sí misma.”