Referentes del gremio de la “Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina” (UTHGRA La Plata) revelaron que los dueños del principal conglomerado gastronómico de La Plata concentran el 70% de la actividad, pagan salarios muy por debajo de lo establecido, acumulan una deuda superior a los mil millones en aportes y sostienen un modelo de precarización que incluye trabajadores en negro, abusos y condiciones indignas.
Los hermanos Carlos y Marcelo Leuzzi llevan 35 años registrados como empresarios gastronómicos en la capital provincial, nucleados bajo el Grupo Apunto, con sus oficinas en la calle 48 e/ 12 y 13. Son los propietarios de un vasto grupo de locales gastronómicos en la ciudad que incluye espacios como Baxar, La Trattoria, La París, Foodie, Masse Boulangerie, Perla and Co, El Porteño, Paesano, Temple, Tante, La Gamba, La Serena, La Cabrera y Meatpacking, entre otros. Ahora también son internacionales, ya que están abriendo locales en Miami, Estados Unidos.
Denuncias del sindicato contra los LeuzziEn diálogo con Ezequiel Eseiza, actual Secretario General de UTHGRA La Plata, relata que: “la situación es muy muy mala con Carlos y Marcelo Leuzzi, son quienes manejan la gran cantidad de empresas en la gastronomía en nuestra ciudad. La verdad que sí, ellos tienen el monopolio. Hace mucho tiempo, ya hace más de 25 años que están trabajando en la actividad y siempre en las mismas condiciones”.
Además, el dirigente sindical afirmó que no existe relación con los empresarios y que la peor parte la sufren los trabajadores, a quienes registran por un cuarto de jornada, pero les hacen cumplir jornada completa, con sueldos que oscilan entre $400.000 y $800.000 mensuales.
En la misma sintonía, señaló que el gremio y la Obra Social de UTHGRA y OSUTHGRA no reciben aportes desde hace mucho tiempo, lo que los obliga a prestar servicios y beneficios sin ingreso de fondos, generando un desfinanciamiento del que ellos se tienen que hacer cargo.
Precarización y malos tratosEn una charla con una ex empleada de La Trattoria, que fue obligada a renunciar por parte de los hermanos hace 2 años, relató a Desconfiados su experiencia trabajando bajo el mando de Marcelo Leuzzi: “en más de una oportunidad iba Marcelo a cenar o almorzar al local y nos ponía a prueba, por ejemplo, pedía algún producto que no estaba en la carta y como no lo teníamos, algún compañero salía corriendo para algún almacén cercano a comprar el producto porque sino armaba un escándalo y quedábamos expuestos al reto sin justificación. Siendo el dueño, ni siquiera conocía la carta completa de su propio local”.
La ex empleada relata que trabajó haciendo las tareas de moza del local ubicado en Camino Centenario y 504 y agregó que siempre les pedían que estén impecables, sobre todo con los uniformes de trabajo; sin embargo, el uniforme que usaban era repuesto una sola vez al año: “era imposible sostener los uniformes totalmente limpios si nosotras trabajábamos llevando comida, en algún momento se ensuciaban y encima eran blancos”, concluye la trabajadora.
En otro tramo de su testimonio relata que una de las actitudes más recurrentes donde Marcelo Leuzzi mostraba su poder tenía que ver con las designaciones de los dobles turnos: en la mayoría de los casos no se les consultaba a los trabajadores si podían hacer otro turno, simplemente se les asignaba y ya, muchas veces avisando de un día para el otro: “la mayoría por necesidad aceptaba y hacía malabares para poder acomodarse y cumplir con el trabajo”, concluye la ex empleada.

Como es sabido, toda empresa o sociedad anónima que se cree en Argentina tiene que publicar su constitución en el Boletín Oficial, con los datos básicos de la empresa ante el registro legal correspondiente (como la Dirección Provincial de Personas Jurídicas de la Provincia de Buenos Aires o la IGJ si es en CABA).
En la publicación debe estar incluida la siguiente información: datos de los socios (nombre, edad, estado civil, nacionalidad, profesión, domicilio y DNI), instrumento (fecha de la escritura pública de constitución), denominación y domicilio (nombre de la S.A. y su sede social), actividad principal de la empresa y los años que durará, según el artículo 10 de la Ley General de Sociedades.
Desde
Desconfiados tuvimos acceso a algunas de las sociedades creadas por los hermanos Leuzzi, entre los años 2014 y 2016, donde aparecen empresas como BELL CITYCOOK S.A.; CITY BELL FOODIE S.A. y GASTRONOMÍA BAZAAR S.A., entre otras. En cada una de ellas se puede ver cómo es el manejo empresarial de los Leuzzi: cada vez que conformaban una S.A. y la publicaban en el Boletín Oficial, rotaban los nombres de las personas que integraban el directorio, siempre apareciendo como parte de la empresa; por ejemplo, en algunas de las empresas aparece Carlos Leuzzi como Director o Director Suplente y en otras está mencionado como Presidente de la sociedad anónima.
El otro dato que aparece en la investigación que realizó Desconfiados tiene que ver con una creada por ellos mismos en el año 2017, llamada “Cámara de Empresarios Gastronómicos de La Plata”, más conocida como PULPA, con perfiles tanto en Facebook como en Instagram.

Según su propia descripción: “Pulpa” es la Cámara de Empresarios Gastronómicos de La Plata que presta servicio a la comunidad gastronómica local. Integrada por diversos referentes de la industria, su misión es revalorizar, profesionalizar y promocionar la gastronomía platense a nivel nacional e internacional, así como también fomentar y desarrollar a la ciudad de La Plata como un destino turístico gastronómico.
Sin embargo, no hay otros empresarios involucrados: son los hermanos Leuzzi al mando de una cámara que crearon para fomentar sus propias empresas. Sobre todo, el fuerte de sus publicaciones se refiere a los locales gastronómicos ubicados en Baxar Mercado, el gigante polo gastronómico que se encuentra en pleno centro platense, frente a la gobernación y a pocos metros de Plaza San Martín.
Consultado Eseiza por la creación de la cámara de empresarios gastronómicos, dijo: “con respecto a la cámara PULPA, fue inventada por ellos y la verdad es que nunca generaron nada, más que alguna fotito, alguna reunión con el municipio, pero con el sindicato nunca se generó nada, ni convenios, ni mejoras, ni mucho menos. Literalmente la inventaron ellos y algunos otros secuaces que los seguían, pero es más cartel que otra cosa, nunca funcionó, la realidad es esa”.