La encrucijada legislativa que pone a prueba a Kicillof ante Massa
Los posibles cambios de cara a las elecciones del 2027 ponen a prueba otra vez al Gobernador. Sectores del oficialismo y la oposición esperan señales del Ejecutivo. La Legislatura bonaerense es un territorio hostil para Axel Kicillof.
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La Legislatura bonaerense es un territorio hostil para el gobernador Axel Kicillof, y cada iniciativa que empuja suele tensionar a fondo tanto a las diferentes tribus del peronismo como de la oposición. Los cambios que se pleantean para modificar reglas electorales, entre otros elementos, tienen la particularidad de que ponen como protagonistas al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y al Frente Renovador (FR).
Las comisiones donde se encuentran los proyectos están presididas por legisladores kicillofistas y massistas. Las responsabilidades cruzadas otorgan otro condimento a tener en cuenta, por si hacía falta más.
En la Cámara de Senadores, la Comisión de Reforma Política y Régimen Electoral está presidida por Malena Galmarini (FR) y la Comisión de Legislación General está a cargo de Germán Lago (MDF). En ambos espacios hay proyectos vinculados a la temática, pero en la que se encuentra el kicillofista está el de reelecciones indefinidas de intendentes.
En la Cámara de Diputados, la Comisión de Reforma Política y del Estado tiene como encargada a Ana Luz Balor (MDF). En tanto, la Comisión de Legislación General tiene a Rubén Eslaiman (FR) como titular. En esta última, hay más de 30 expedientes con propuestas variadas para cambiar reglas electorales.
Según pudo conocer La Tecla, hay voces que aseguran que no habrá ningún movimiento de proyectos en tanto y en cuanto “arriba no se pongan de acuerdo”. El planteo es coincidente entre el kicillofismo y el massismo por lo que nada avanzará hasta que los jefes de cada espacio no ordenen pisar el acelerador.
La oposición también hace su juego en las comisiones, pero por ahora centra la atención en los movimientos de Kicillof y Massa. Una prueba de esto fue la reunión que pidió Galmarini al ministro de Gobierno, Carlos Bianco. A priori, se esperaba un encuentro bilateral entre los dirigentes, pero un movimiento del MDF cambió los planes. Balor fue la tercera integrante y la novela en el peronismo sumó otra subtrama.
Públicamente fue plasmado con un balance positivo, a pesar de que el funcionario de Kicillof les dijo que hablaran con Agustina Vila. Por lo bajo, el massismo expresó cierto malestar ante la inclusión de la legisladora del MDF a la reunión.