CLIMA DISTENDIDO
18/10
El Gobierno bonaerense arrancó la semana con una foto para calmar las aguas
Axel Kicillof y Sergio Berni encabezaron una actividad que buscó disipar dudas y allanar el camino. Calibraron la mira y apuntaron contra la oposición.
Tras días intensos y con trascendidos de distinto calibre, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires comenzó la semana con la misión de calmar las aguas. Ante las versiones que señalaban supuestas renuncias, tanto el gobernador, Axel Kicillof, como el ministro de Seguridad, Sergio Berni, salieron con una actividad para mostrarse apoyo mutuo.

La excusa fue el acto de Jura de Fidelidad a la Bandera Nacional de los cadetes de la Escuela de Policía "Juan Vucetich", en Berazategui. Allí, el mandatario provincial y el Ministro encabezaron la jornada que contó con la participación extra del titular de la cartera de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández. También fue la partida el ministro de Gobierno bonaerense, Martín Insaurralde, y el procurador general, Julio Conte Grand.

Además, formaron parte del encuentro, entre otros, intendentes como Mayra Mendoza (Quilmes), Mario Secco (Berisso), Gustavo Menéndez (Merlo), Andrés Watson (Florencio Varela), Mariano Cascallares (Almirante Brown).

En este contexto, la actividad comenzó con un desayuno compartido entre los distintos funcionarios presentes en una sala. Afuera del lugar, esperaba atento el jefe de la policía bonaerense, Daniel García. Días atrás, circuló un fuerte rumor sobre su posible renuncia al cargo que luego fue desmentida desde la Gobernación.





La presencia de Martín Insaurralde también fue foco de atención. Es que, como ya adelantó La Tecla, tendría casi nulo feeling con Berni. Sin embargo, su participación fue leída como un gesto en busca de apaciguar la situación interna.

Otra figura que también fue vista con detenimiento fue la de Cascallares. El alcalde de Almirante Brown sonó como uno de los nombres que podría asumir en el Ministerio de Seguridad. Pero su visita al predio de la Escuela de Policía en Berazategui sirvió para mostrar una foto más amplia.

De esta manera, lo que parecía un acto más de tantos en una gestión, se transformó en una señal hacia fuera por parte del Gobierno bonaerense. Mostrar unidad entre distintos sectores para bajar la intensidad, tomar envión en  la campaña y, por supuesto, lanzar cuestionamientos para la oposición.